02 FEBRERO 2009

¡No hay derecho!.
Llevo una vida de monja de clausura a la antigua, por culpa de la gran mayoría de la gente.
Las barreras físicas, son infranqueables, y mutilantes, porque te impiden las cosas que podrías hacer si no las encontraras, en las casas de los amigos, en los sitios públicos, en la calle, en las instalaciones sanitarias y en las consultas de los mismos médicos, y lo que es peor, ¡hasta en tu propia casa te las ponen... !
¿Y porqué lo hacen? Porque LAS PEORES BARRERAS SON LAS MENTALES.
¡Y que son las barreras mentales? Ya te lo explico: por ejemplo: aparcar en una zona de paso de sillas de ruedas o de un parquing de las mismas, está penalizado con tres puntos de carnet, pero si el poli de turno que debe aplicarla piensa que somos unos incordiantes, la mosca cojonera, que dice mi amigo Antonio de Vinaroz, o que no deberíamos salir de casa, no pondrá nada y hará la vista gorda, aún cuando se cometa la acción delante de sus narices. Esto es una barrera mental.
Otro ejemplo: Ahora los autobuses llevan una flamante rampa que entra y sale, esto debería solucionarnos el problema del transporte, pero no es así. Los conductores de autobuses, te dicen que no funciona, cuando les da pereza sacarla, y si no funciona, ¿porque no la hacen arreglar? ¡Porque prefieren que no funcione!, o te la sacan en un hueco de arbol, o pegado a una pared, o sobre un desnivel muy profundo, con lo que es imposible bajar, porque si lo haces te matas o te rompes algo. Y si consigues subir porque hay algunos conductores amables, te encuentras el sitio destinado a las sillas, ocupados con carritos de bebé plegados que te impiden situarte y agarrarte al palo y la silla va de un lado a otro en un baile infernal, que puede acabar con los huesos de una...
Y las rampas... Las solicitas, y si las ponen, que no es siempre, es al cabo de interminables años, pero a la primera obra que hay en las inmediaciones, ya están dejando todos los bartulos o escombros encima de la rampa. Y si cortan el paso, el primer sitio cortado es donde está la rampa, y antes de terminar la obra, ya hay de nuevo el escalón previo, no recuerdan que ahí estaba la rampa. Por cierto, el ayuntamiento cataloga como rampa muchas que no lo son, le cambian el ladrillo, no se ni entiendo para que, y se queda el escalón de cinco a quince centímetros.
Estoy harta de estar encerrada. No puedo ir ni por la acera, que es imposible subirme, ni por la calle, que me gritan y asustan los conductores: !A la aceraaaaaa!... Y se creen con derecho a recriminar o mover la cabeza en señal de censura. Además están llenas de baches y desniveles las calzadas.
Y además para que salir si cuando llegas te encuentras invariablemente escalones, escaleras o rampas bloqueadas por automóviles aparcados encima. Y en los lugares públicos como hospitales, teatros, iglesias, escuelas, cines, universidades, colegios, lo primero que ves es una escalera...
FIGURA: Tomada de AUXILIA, ganó el concurso editado en su día. Enhorabuena a su autor, porque ¡me encanta!
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